“Cumplir 50 años no es ningún logro si uno parece de 150”, dice Rodrigo Mejía, el presidente de Casa Británica. Y lo dice porque este concesionario que cumple sus primeros 50 años aparenta ser un joven de 28, lleno de energía y listo para afrontar los retos que impone el presente y aquellos que traiga el futuro.

“Una de las cosas que hemos tenido como filosofía, es que somos jóvenes en nuestro espíritu, nos adelantamos, sabemos que los tiempos cambian y que nosotros debemos cambiar con el tiempo. Esta no es una empresa que se haya quedado atrás”, agrega. Y se les nota. Las instalaciones de sus diferentes concesionarios, salas de venta y talleres dan muestra de ello: amplios, limpios, que da gusto recorrerlos.

Y no se trata solo de aparentar ser jóvenes, sino de serlo: “Hemos querido estar siempre muy cerca de los clientes, evolucionar e ir un paso delante de las necesidades de ellos. Hemos aprendido a leer sus necesidades, incluso antes de que ellos mismo las reconozcan”, agrega Rodrigo Mejía.

Y entender al cliente es también asesorarlo, comprender no solo lo que el comprador quiere, sino lo que realmente necesita; o darle una respuesta satisfactoria en los tiempos cuando el carro ingresa al taller, informarlo, aclararle las dudas.

Aprendieron, cuenta el Presidente de Casa Británica, a a conocer bien las necesidades del comprador, a ponerlas en evidencia, para lograr que la compra fuera más racional y menos emocional.

50 años

De paisas, con paisas, para paisas

“Esta es una empresa muy paisa”, afirma, con un acento que la delata, Cristina Mejía, gerente general de Casa Británica. Y allí, en esos orígenes antioqueños, reside parte del secreto de esta compañía.

“Nosotros trabajamos enfocados en el bienestar de nuestros empleados y sus familias, lo que se transforma en un excelente servicio para los clientes. Nos gusta tener la gente motivada, para que ellos le brinden la mejor atención posible al cliente. Para nosotros es fundamental el buen servicio y la confianza, cien por ciento de cara a los clientes, brindándoles transparencia, tranquilidad y respaldo”, afirma Cristina.

La clave está en lograr que cada visita a Casa Británica sea una experiencia inolvidable. “El servicio lo entregamos todos relativamente bien, por eso hay que ir más allá. Para nosotros, los clientes son nuestros huéspedes. Quienes van a Casa Británica se sienten como en casa”, asegura Rodrigo.

Buscando la cercanía con ellos, precisamente, Casa Británica se desplegó por el Valle de Aburrá: hoy cuentan con siete salas ubicadas en diferentes zonas de la ciudad, “para estar donde la gente nos necesita, brindándoles facilidades”, explica Cristina. Además de Rionegro, Caucasia, Montería (Córdoba) y Sincelejo (Sucre).

50 años

Confianza y respaldo

Puede que usted se lo esté preguntando. ¿Por qué comprar en un concesionario? ¿Por qué hacerlo en Casa Británica? “Estamos hablando de asesoría, confianza, transparencia y respaldo. Al comprar un carro nuevo está la garantía, la seguridad de que el trámite va a quedar bien hecho y que no te van a estafar. Y de un usado, pues ni hablar. Estamos respaldando la tranquilidad del cliente con esa compra, con lo que verificamos de cada vehículo”, responde Cristina.

Además, saben cómo sorprender a sus compradores. Por ejemplo, crearon una prueba de ruta diferente, para que el cliente quede convencido de que está tomando la decisión correcta. Le pueden llevar el carro allí donde necesite probarlo: con la familia, con la silla del bebé, al mercado, mirar si cabe en el parqueadero.

“Tenemos una oficina virtual, que brinda una experiencia virtual 360 a quien esté interesado en comprar cualquier vehículo de la marca, llevándola adonde el cliente esté”, asegura Cristina Mejía, gerente general de Casa Británica.

Pero hay más: cuando hablan de transparencia, incluso, hablan del uso de todas las herramientas digitales que hay en el mercado. Contacto permanente con el cliente, incluso por Whatsapp, con fotos y videos de los procedimientos que se le hacen al vehículo en el taller, por ejemplo.

“Nuestra filosofía es dar un excelente servicio en la compra, y también en la posventa, para extender la satisfacción del cliente. Hacemos cosas inimaginables para cumplirles a los clientes, porque nuestro examen final es cuando nos traen un carro al taller”, afirma Rodrigo Mejía.

Hacia el futuro

En Casa Británica el futuro es hoy. “Seguiremos evolucionando con la marca y con el mercado, potenciando el uso de la tecnología y el mundo digital para atender al cliente”, afirma Cristina Mejía. Están preparados y capacitados para los autos eléctricos, que se asoman en el horizonte como la revolución del transporte.

Seguirán siendo capaces de soñar, pero con los pies en la tierra, como dice su Presidente. Creciendo en su principal fortaleza: el equipo humano. “Nuestra gran fortaleza es la gente que nos ha acompañado, a todos ellos, muchísimas gracias”, concluye Rodrigo Mejía.

PARA SABER MÁS 

¿Por qué Casa Británica si Renault es una marca francesa? La compañía —explica Rodrigo Mejía, presidente de la empresa— nació de una idea de participar en el marcado automotor en un época donde no había ensambladores de vehículos en Colombia.

“Se llama Británica porque, en ese momento, consiguieron los fundadores la representación en Colombia de los vehículos marca Austin y Land Rover. Así como de implementos y repuestos eléctricos ingleses”, recuerda Mejía. Y, en 1976, pasó a ser un concesionario Renault, pero ya antes había sido un taller autorizado por la marca.

En la actualidad, Casa Británica se ha consolidado con otras empresas “hermanas”. Estas son: Yokomotor, Autozen, Distrikia, Mundokia, Alemautos y Autolyon, con los que comercializan las marcas Renault, Toyota, Suzuki, Kia, Mercedes Benz y Peugeot.

Además, complementa su oferta con compañías afines, como Vehicenter, Plan Autos, Plan Seg y Car Integrado.

Tomada de El Colombiano.com: http://www.elcolombiano.com/contenido-comercial/casa-britanica-es-confianza-asesoria-transparencia-y-respaldo-KC8589815